Hermoso recuerdo de María Elena Walsh, gracias Hormiguita Maestra de Maestros Berta Susana Brunfman por compartirlo...
Hermoso recuerdo de María Elena Walsh, gracias Hormiguita Maestra de Maestros Berta Susana Brunfman por compartirlo...
La guerra ha sido y es un momento bisagra en la vida de los pueblos, en la vida de las naciones, causa una primera sensación de estupor, dolor, de desesperación..., pero el hombre, el ser humano, luego de este primer momento, reacciona, piensa, actúa..., escribe, así lo hizo Madame Truel en la FRANCIA ocupada por los nazis, en plena actividad de muerte, destrucción, persecución, deportaciones masivas de judios y opositores con la complicidad de los hombres y mujeres que formaban la llamada República de Vichy, la pluma y la necesidad de Truel crea un libro que hoy es un clásico, además, de ser un ejemplo, de como se debe y se puede romper las cadenas del silencio, la censura, la prohibición, ya que este clásico de las letras infanto juveniles se publicó en plena acción bélica 1943. Y podemos decir, que las cosas no suceden porque sí,
Madame Truel fue actriz de estos tiempos violentos, quizás porque sabía o presentía un pronto final, es que se dio a la tarea de escribir, crear y publicar este libro que hoy ante un mundo que se encamina a los saltos de guerra en guerra (Ucrania, Gaza, Palestina, Líbano, Cisjordania, Africa, etc..., etc...), es de una obligación moral y estética leerlo, compartirlo con los niños y jóvenes para lograr la tan ansiada reflexión,y hacer la pregunta del millón: ¿vale la pena, luchar por un mundo en Paz?, porque el hombre, la humanidad, no aprende la lección..., y con pequeños recreos de paz y convivencia, surgen en el horizonte humano nuevos conflictos, nuevos enfrentamientos, nuevas maquinarias de muerte y destrucción se levantan y aplastan a las sociedades, pueblos y naciones, sin respetar nada y a nadie,. Se borraran con el codo, las declaraciones de respeto a los derechos humanos, el respeto a los niños y niñas, se mancillan garantías internacionales, se patea la vida, el amor, y el hogar de millones de hombres y mujeres...
Será como decían los griegos que el único animal que tropieza con la misma piedra es el ser humano?, tendremos por suerte ser esclavos de nuestras pasiones más bajas y viles?. Creamos estructuras discursivas vacías de contenido..., donde en definitiva la vida no vale nada? Sería importante, encontrar las respuestas a estos interrogantes que permanentemente nos taladran el alma, y la conciencia, y que solo hace que el hombre en su incapacidad solo pueda aplicarles sedantes de corta duración.
Madeleine escribió L’Enfant du Métro (El Niño del Metro), dedicado a Pascal, hijo de una familia judía. Este libro fue publicado en París, en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial (mismo año que se publicó El Principito de Antoine de Saint-Eupéry), con Editions du Chêne y con las ilustraciones de su hermana, Lucha Truel. Es una alegoría, un cuento maravilloso, que nos invita a resistir y a viajar en un mundo imaginario de una estación de metro hacía otra, entre esos lugares parisinos sagrados, en búsqueda de la libertad
Formó parte de la resistencia contra los abusos del ejército nazi en la Segunda Guerra Mundial en la Francia ocupada por los alemanes y salvó de la muerte a decenas de judíos. Madeleine Truel no fue una víctima más, su vida es la de una heroína anónima. Durante la resistencia realizó un trabajo meticuloso y peligroso: la falsificación de documentos. En junio de 1944 fue enviada a la cárcel de Fresnes y en 1945, fue enviada al campo de concentración de Sachsenhausen. Murió en mayo de 1945 durante La marche de la mort pocas horas antes de la llegada de las tropas rusas. Su historia permaneció enterrada durante casi 65 años. Pero la Memoria sabe guardar y es por eso que su nombre aparece en el Memorial de homenaje a todas las personas que fueron deportadas de Francia durante la Segunda Guerra Mundial, frente a la Catedral de Notre Dame.
Madame Truel, nace en LIma (Perú), el 28 de agosto de 1904 y muere como consecuencia de las torturas y vejámenes a los que fue sometida en Oranienburg, el 3 de mayo de 1945, fue peruana de ascendencia francesa, que luchó desde la Resistencia Francesa, contra los abusos del ejercito de ocupación nazi durante la Segunda guerra Mundial. Este libro que hoy nos ocupa "El niño de metro", fue publicado como hemos referido antes en pleno conflicto, lo que demuestra la valentía y la decisión de NO CALLAR ante las afrentas y los alardes matones de un enemigo que despreciaba al género humano.
A finales de 1946, un sobreviviente del campo de concentración de Salsenhausen que conoció de cerca y hasta el final de sus días a Madeleine, escribió un artículo testimonial en Le Figaro. Es a partir de esa publicación periodística que el nombre de Madeleine Truel empezará a ser mejor conocido y reconocido por el mundo.
En el Perú, el periodista Hugo Coya ha publicado el libro "Estación Final" el año 2010, donde narra la historia de los peruanos que murieron en los campos de concentración nazi. El capítulo de Madeleine es relatado de manera muy especial y es el primer texto peruano que reivindica los méritos de esta auténtica heroína del siglo XX. Ella nos demuestra de qué manera es posible trascender la adversidad, superar con valentía y fortaleza el infortunio, y asumir a plenitud la defensa de valores universales mediando la solidaridad y el respeto fiel a los derechos humanos. Basado en ese libro, Luis Enrique Cam elaboró un video documental titulado "Madeleine Truel, la heroína peruana de la Segunda Guerra Mundial".
Dr. Marcelo
Bianchi Bustos
Academia
Argentina de Literatura Infantil y Juvenil
Universidad
Nacional de Santiago del Estero - Universidad del Norte “Santo Tomás de Aquino”
- I.S.P.E.I. “Sara C. de Eccleston”
Leer la obra de la escritora Olga Drennen, en
adelante OD, significa para el lector la posibilidad de ingresar a un mundo ficcional
donde las cosas parecen ser similares al mundo real, aunque al poder leerlo por
medio de las palabras de una gran escritora, todo adquiere otro sentido. El
propósito de este breve artículo es ofrecer un recorrido por algunas de sus
obras con el objetivo de encontrar en ellas algunas continuidades que permitan
caracterizar al niño y al joven en la obra de OD y, al mismo tiempo pensar, en algunos
de los recursos que ella utiliza, como la presencia de lo fantástico, entre
otros. Son, como puse en el subtítulo, unas reflexiones al pasar, que posiblemente
puedan llegar a servir a los lectores (ya sean nuevos o a quienes relean su
obra) a pensar en ejes de lectura que le puedan ser de utilidad (igual, aunque
esto me juegue en contra, no importan las palabras de un especialista sino los
pensamientos de cada lector al tener enfrente una obra literaria).
Pueden aparecer niños humanos, pero también
cachorros de lobo, de vaca, entre otros animales y ahí comienza una de las
características en el tratamiento de los personajes. En las obras se produce un
encuentro y es a partir de ese momento donde aparece la característica
fantástica en los cuentos de OD. ¿Quién de nosotros – seamos adultos o niños –
no sintió que la historia que estaba leyendo era verdad? Por supuesto que la
respuesta es afirmativa, es una sensación, un efecto de la buena literatura.
Pero en “Lobo cola gris” es mucho más que eso pues se transforma en un hecho:
un personaje sale de un libro y sorprende a Eze. Sí, sale de la ficción e
ingresa en el mundo del personaje que, aunque ficcional pasa a ser real y algo
fáctico al ser leído:
La maestra se sentó frente al escritorio
y esperó a que los chicos de Segundo "A" terminaran de acomodar sus
cuadernos sobre las mesas.
-Buenos días dijo. Hoy, vamos a leer la
leyenda de la yerba mate. ¡Ay, Ezel, ¿no me harías un favor? Dejé mi libreta
sobre una mesa de la biblioteca. ¿La vas a buscar?
En cuanto entró en la biblioteca,
Ezequiel vio la libreta. De tapas amarillas adornadas con ositos verdes.
Estaba por volver a clase, cuando notó
un montón de pelos grises en el estante. De puro curioso, se acercó para ver de
qué se trataba. Así que agarró los pelos y tiró.
-¡¡¡Auuuch!!! ¡Eso sí que me dolió! -Sin
que Eze lo hubiera imaginado, de entre las páginas del libro, saltó un lobo.
- ¿Por qué me tiraste de la cola?
(Drennen, 2015, p. 7).
Más allá del hecho que ocurre, estamos en
presencia de un espacio conocido por todos, una escuela y su biblioteca. Pero
también OD piensa en otras escuelas, como la del país de la fantasía que tiene
paredes de cristal y a la que asisten las hadas y las brujas. La magia y los
hechizos están a la orden del día, como sucede en “Ni varitas ni escobas”,
un cuento en el que dos niñas muy distintas y muy inquietas, Alana y Fidelma se
enfrentan en una carrera muy especial, en la que “encabezaron la competencia. Volaban bajo para no caerse, pero volaban
y volaban” (Drennen, 2006, p. 10).
De ese modo inicia la historia de un pequeño
lobo que se escapa de Caperucita porque no le gusta, según sus palabras que se
mienta en la historia ya que él nunca atacó a nadie. Diálogos entre el cachorro
y un niño que buscan la solución de un problema: lograr que el personaje del
cuento vuelva a un libro pues no podía vivir en esa realidad. Una trama
sencilla pero que lleva al lector a imaginar, a pensar…
¿Quién de nosotros cuando fue chico no quiso
tener un perro? Sabemos que la respuesta es que todos lo quisimos – y algunos
lo logramos con creces -, y justamente OD (s/f) usa esa temática para contarnos
una historia que en principio parece sencilla pero que se las trae. Ximena es
la protagonista de un cuento breve que siempre jugaba con un perro blanco que
estaba en una veterinaria, pero tuvo que despedirse de él pues se mudó a una
casa muy grande. En el nuevo hogar, como iban a pintar las paredes del patio,
consiguió que sus padres la dejaran dibujar una casilla con tizas o lápices de
colores. Al día siguiente, cuando volvió del colegio sus padres le dan una gran
noticia: el perro que tanto quería la estaba esperando y desde ese día era de
ella. Hasta aquí nada extraño, simplemente cosas que a cualquier niño le pueden
pasar, pero al final sucede algo que la deja absorta (al igual que a los
lectores): “aunque parezca imposible, en
ese momento, de la chimenea de la casilla que había dibujado en la pared del
fondo salió un humo dorado. Un humo que subió liviano, y feliz, con la alegría
de las pompas de jabón” (Drennen, s/f, p. 3).
Sus historias siempre tienen un marco
cotidiano, escenarios comunes en el que ocurren cosas extrañas.
Como lectores nos maravillamos ante el uso
que los buenos escritores hacen de la palabra poética y la forma que tienen de
decir las cosas. Los juegos de palabras, el ritmo y la intencionalidad poética
se encuentran en su obra, como puede verse en:
El tren
Por la Loma del Tomate,
al país de Había Una Vez,
llegaron fantasma, gallo
la princesa y el marqués.
Los caminos eran verdes,
más verdes que una canción
y más verdes se volvieron
al llegar a la estación (Drennen, 2018, p.
10).
Conocedora del mundo mágico y de lo que
significa para cualquier niño escuchar el “Había una vez” que introduce alguna
hermosa historia, crea un poema en el que juega con ese inicio ancestral:
Las casas de Había Una Vez
En Había, las casas
son en miniatura
como calabazas
de poca estatura.
Casas encantadas
de lluvias y vientos
donde viven hadas
y crecen los cuentos.
Como el mar, las casas
con espuma y pez
que encuentras si pasas
por Había Una Vez (Drennen, 2028, p. 8).
¿Y qué pasa con el miedo? Por supuesto que
aparece de la mano de la autora. El terror, la intriga y el miedo son otra de
las constantes en su obra. En Esta
allí todavía, OD (2022) juega con esos elementos al presentarnos a los
lectores dos amigos que, como muchos salen a conocer el barrio al que recién
llegaron y descubren una casa abandonada. Seguramente siguiendo la idea que el
que busca siempre encuentra, dos amigos que ingresan a una casa abandonada
(¿quién de nosotros no lo hizo o no soñó con hacerlo y encontrar algo dentro de
ella?) creen en un primer momento estar solos hasta que alguien o algo los
comienza a perseguir. Una huida rápida de la casa que estaba habitada por un
ser monstruoso se convierte en un gran problema:
“Su cuerpo parecía estar lleno de
anillos, como el de un gusano gigante y gelatinoso.
Sus manos de largos dedos se estiraban
hacia ellos. Se movía con la soltura de un gato. Tanta ligereza, que no les dio
tiempo a intentar abrir la puerta y se abalanzó sobre ellos. Sin embargo los
chicos fueron más rápidos.
Saltaron a través de la ventana que los
había dejado entrar y rodaron por el jardín
hasta la calle.
Desde allí, alcanzaron a ver cómo esos
dedos repugnantes tanteaban la pared
exterior. Buscaba algo. Los buscaba a
ellos” (Drennen, 2022, p. 27).
Pero demostrando que más allá del miedo eran
jóvenes valientes, al día siguiente vuelven a la misteriosa casa y deciden
cerrar todas las ventanas y puertas con madera. Logran hacerlo desde el
exterior, pero mientras lo hacían, sentían que del otro lado estaba ese ser. En
ese punto la autora, retomando el procedimiento de obras clásicas como “Casa
tomada” de Julio Cortázar, ofrece un cierre en el que lo fantástico aparece de
una manera sorpresiva:
—Está detrás de la puerta — dijo
Gabriel.
Y sí, allí estaba. Sigue en la casa
abandonada. Está allí todavía... a la espera de que alguien intente entrar
(Drennen, 2022, p. 28).
La duda, lo evanescente – en palabras de
Todorov – y lo imposible se unen. Lo imposible aparece en el relato, aunque
¿será imposible que detrás de esa puerta esté esperándonos ese ser? Mejor no
pensarlo y quedarnos con la intriga – mucho más segura - que su autora propone.
La sed de aventura de los jóvenes está
presente, al igual que ocurre en La trama del miedo. Aquí, es Ramiro, un
preadolescente que recién ingresa al colegio, que habla sobre un lugar
sumamente extraños en el que muchos saben que ocurren cosas, el baldío de la
esquina. Un lugar temido por muchos, en especial por sus compañeras que vieron
(es una forma de decirlo, aunque en realidad no vieron nada en concreto) como
Jazmín desaparecía misteriosamente, como evaporándose. Esto sirve de entrada a
una historia en la que Drennen (2008) intenta mostrarnos algunas
características del miedo, obviamente que asociado al misterio.
Gran lectora y conocedora de las grandes
obras de la literatura universal, presenta una intertextualidad muy interesante
en Ardió Troya, una novela para jóvenes donde Lucas Edioso y sus amigos
van de vacaciones a un hotel en la costa uruguaya y conocen a Lena, la
encargada de la recreación del hotel, que terminará provocando una reedición de
la obra de Homero al ser secuestrada.
Hasta aquí estas reflexiones surgidas al
pasar. Ojalá que cada lector las repiense y resignifique al leer la obra de
Olga Drennen.
El mejor homenaje para un escritor es, sin
duda, que su obra sea leída una y otra vez…
Referencias
Drennen, O. (2006). Cuando las hadas y las brujas van
a la escuela. El gato de hojalata.
Drennen, O. (2008). La trama del miedo. Quipu.
Drennen, O. (2012). Ardió Troya. Salim ediciones.
Drennen, O. (2015). Lobo cola gris y otros cuentos.
Quipu.
Drennen, O. (2018). Cuatro sonrisas y un sol.
Planeta.
Drennen, O. (2022). Está allí todavía. Ministerio
de Educación de la Nación.
Drennen, O. (s/f). “El patio feliz”. Cuentos, poemas y
más … Plan Provincial de Lecturas y Escrituras
¿Cuándo descubriste tu gusto por las artes plásticas? ¿Dibujabas de niño? ¿Provienes de una familia con sensibilidad artística?
Desde muy chica me di cuenta de la
composición de la forma. La estructura básica de cualquier elemento-figura. Mis
dibujos eran muy expresivos, incluso, como dice mi querida Tía Norita, parece
que tuvieran movimiento propio sobre el plano.
Si, dibujaba de niña, en muchos
casos era un modo de catarsis, dibujando historias con desesperación detrás de
los posters temáticos de la “revista Anteojito”, que eran de papel tipo
ilustración y yo desarrollaba historias compuestas como historietas, con
técnica de birome.
Sí, provengo de una familia con
sensibilidad artística, mi papá me ayudo hacer mi primer maqueta de barrio,
cuando estaba en cuarto grado en 1978. También le gustaba el tango a mi viejo y
tenía una hermosa voz. Mi madre cocina muy bien y tiene oído musical, así como
habilidad para el tejido y la costura, en cuanto al dibujo ella resolvía bien
modelos de lo que observaba fachadas, etc, por ejemplo.
¿Qué te aportaron tus estudios académicos de Bellas Artes?
Me aportaron estructura,
conocimientos compositivos, manejo correcto de varias técnicas. Carácter
profesional en la formación de las artes visuales
¿Durante algún tiempo fuiste y sos profesor de artes
plásticas de niños? ¿Qué influencia tuvo esa etapa en tu quehacer profesional
posterior?
Si, fui y soy profesora de artes
visuales. Sigue siendo para mí, una forma de expandir mis conocimientos y dar
lugar a que otros descubran su creatividad. De esto se trata el transmitir y
compartir el mundo de las artes visuales, que en realidad es todo lo que nos
rodea. El conocimiento de las capacidades creativas, despierta un sujeto
consciente de si, con resiliencia y con capacidad para descubrir el mundo
interno y externo desde distintos ángulos. El que crea para la vida sobrevive,
convierte, aprende, comparte. El arte es solidario. El arte, como el buen
humor, rescata y dignifica. El arte es social y es un punto de encuentro para
el diálogo… arte de arte-sano. Arte algo bien hecho, arte donde el otro tiene
posibilidad de descubrirse y descubrir.
El que crea para la vida, promueve
un autoconocimiento. El conocerse a uno mismo, es uno de los principios de la
sabiduría, el que crea para la vida, jamás juega con los riesgos del Thanatos, dialoga
con él, porque es parte de la vida misma.
¿Qué te atrajo de la ilustración de libros para niños y cómo
te insertaste profesionalmente en ese mundo?
Lo que me atrajo de la ilustración
de libros para niños es la posibilidad de representar y simplificar a través de
la imagen la palabra escrita. Así como la palabra escrita es síntesis
codificada de pensamiento, un proceso de abstracción, así la imagen maneja
códigos en interpretación, simbología. Más allá de esto, ilustrar es un
desafío, las figuras y sus espacios van tomando identidad, y esto escapa de mí,
me veo como en un espejo en cuál creo, pero al mismo tiempo estoy viendo surgir
del blanco del papel la personalidad de los personajes. Es impresionante esto,
porque es real, en el momento de trabajar.
Me inserté en el mundo de la
ilustración, cuando salí a buscar trabajo como ilustradora en distintas
editoriales y así fue: Trabajé para A-Z, EDEBE, PLUS ULTRA, EDITORIAL NORMA
KAPELUSZ.
Cuando se observan las ilustraciones de tu etapa inicial y
las más recientes, se intuye un largo camino de búsquedas expresivas y de
maduración profesional. Hoy día posees un estilo muy personal y fácilmente
reconocible. ¿Cómo llegaste a conseguirlo?
En mi caso, el estilo, es la
capacidad de adaptación de las formas y aspectos compositivos, a las
necesidades narrativas.
Soy profesional. El estilo es mi
capacidad de resolver compositivamente de acuerdo a la exigencia del autor.
Ahora que soy autora de mis propios
cuentos y también los ilustro, observo que hago lo mismo, que lo que hago para
otros autores, ¿por qué?, porque me di cuenta, que las historias no solo
“hablan” de una historia, sino que cada historia surge un rasgo particular…
porque es la identidad del propio cuento, de la propia historia narrada también
desde la imagen.
¿Con qué técnicas te sientes más a gusto, más vos?
Me siento a gusto con todas las técnicas. Soy profesional.
Algunas tienen un modo particular de desarrollo en su aplicación. Pero, de
todas las técnicas me gusta mucho el óleo, la tinta, el lápiz de color. Pero en
el momento de trabajar, la técnica es una herramienta que colabora con la
narrativa, generando texturas y ambiente siempre considerando el valor
sustancial del texto y la imagen ilustrada, memorables desde la iluminación de
lo que narra, no en competencia sino en armonía con el texto.
¿Qué esperas del lector que se enfrenta a tus imágenes
gráficas?
Que las recuerde con esa magia, que
tiene el momento de leer. Que los remonte a buenos recuerdos. Que lo motiven
nuevamente a leer la historia. La ilustración es solidaria, como todos los
aspectos profesionales del arte, porque no opaca ningún hacer artístico ya que
no compite, sino que suma armónicamente.
¿En qué género te sientes más cómoda ilustrando: poesía o
narrativa? ¿Tienen exigencias diferentes para ti?
Me siento cómoda con ambos géneros.
Si, tiene distintas exigencias desde
lo compositivo y sobre lo que se toma simbólicamente, desde lo que se narra,
volcando lo esencial sensible que acompaña la poesía y explayándose
compositivamente y con un propósito a partir de la exigencia narrativa en un
cuento.
¿Qué libros de los que has realizado sentís que representan
mejor tus búsquedas como creadora?
Mis primeros tres cuentos, mis
primeros tres hijitos, ellos son la respuesta en mi búsqueda creadora…y los que
vendrán.
¿Qué creadores han marcado tu trabajo, bien como referentes
o como paradigmas?
Los creadores clásicos, los de
vanguardia, los grandes artistas de todo el mundo. Son el saber, guardados en
apellidos memorables para la historia de la humanidad, son, serán siempre
ellos….
“La virgen de las rocas” de Leonardo
Da Vinci, la interpretación musical de Paul Klee hecha forma sonora, las formas
en juego de Miró, la síntesis de Picasso, la dinámica universal y caótica de un
Pollock
¿Cómo concibes la relación escritor-ilustrador-editor?
Cumplí, con los tres roles en el
momento de hacer mi primer libro de tres cuentos.
Puedo decir, que es difícil la
conformidad, lo observé cuando trabajé en las editoriales, y esto es bueno. Y,
quizás de esto se trata. Para ordenar bien y dar una buena respuesta, es saber
que somos jugadores de un mismo equipo, cuyo objetivo es liberarnos de un rol
egocéntrico y entrar en acuerdos que validen la calidad del producto cultural,
es decir el libro, verdadero protagonista.
Cuando ilustre para las editoriales,
el autor escritor sabía que su texto era valioso y consideraba el quehacer del
artista ilustrador, como un aporte más a la valoración cultural de su obra. El
editor, es un estructurador importante en las validaciones semánticas y
sintácticas de producto libro, es la coyuntura entre el desarrollo del texto y
la imagen, el pase articulador de un equipo de tres que deben armonizar y que
se esfuerzan armónicamente en dar un resultado óptimo.
¿Qué elementos de un texto son importantes para vos a la
hora de acercarte a él plásticamente?
La descripción del ambiente, del
espacio o escenario, la descripción de los rasgos emocionales y físicos de los
protagonistas, de los personajes en cuestión.
¿Cuándo miras hacia atrás tu obra publicada, qué piensas de
ella?
Pienso poder dejar una huella que
sume a otras tantas de otros, comunicando valores solidarios, memoria afectiva,
validar lo distinto y diverso a través de texto e imagen, imagen y texto. Dejar
un momento, para otros, somos los otros. Reencontrarnos, en un conjunto de
palabras…. “la esperanza es una acción esperanzadora….” De mi cuento “Un
soberano mosquito”
¿Qué libro te gustaría ilustrar?
Don Quijote.
Martin Fierro.
Los argumentos del ballet y de las
óperas.
Cuentos antiguos de países lejanos.
Los haikus.
Poemas de Gabriel Mistral y de
Alfonsina Storni.
Los cuentos de Sábato y Cortázar.
GRACIAS….!!!
(*) Karina Fernanda Curiale recibió en 2024, el Premio Nacional y Latinoamericano de LIJ La Hormiguita Viajera en el rubro ilustración por su trayectoria.
Atención Hormiguero Lector…!!!
La BIBLIOTECA POPULAR MADRE TERESA de Virrey del Pino, La Matanza, continúa con la: CAMPAÑA "LIBROS POR LA PAZ" 2025
-¿Cómo y cuándo descubriste que tu destino estaba ligado a la transmisión de la cultura a través
de la oralidad?
En el caso de ambas, todo comenzó en nuestro trabajo ( una docente y la otra docente
bibliotecaria). A ambas nos atraían mágicamente las historias y los cuentos.
CUESTIONARIO PARA EL HORMIGUERO.
¿Con quién aprendiste a narrar?
Nos conocimos en el taller de Cecilia Paz. Luego hicimos talleres con Claudio Ledesma, Pedro
Parcet, Vivi Garcia y el Postitulo en narracion oral, titulo emito por el instituto Rodolfo Walsh de
Chaco. Pero sin duda una de las cosas que mas nos nutrio fueron los consejos y charlas con Daniel
Brito… gran narrador argentino .
¿Narrás para niños y adultos? En caso afirmativo ¿Cuál es la diferencia?
Narramos para todas las edades, desde salita de dos años hasta ancianos en geriatricos.
Nosotras diriamos que cada publico es diferente. Por eso creamos un espectaculo personalizado
para cada grupo.
¿Tu principal defecto? ¿Tu mayor virtud? (como narradora)
Nuestro mayor defecto es la dificultad que tenemos al hablar de cobrar aunque sea un sobre
consciente. Esa es nuestra asignatura pendiente para mejorar como dúo.
Nuestra mayor virtud es el compromiso con el que abordamos nuestro trabajo, la capacidad de
reirnos mucho en los miles de ensayos que hacemos por cada funcion y la no competencia entre
nosotras que hace que el duo funcione. Al no haber vedetismo todo resulta mas facil, mas que
narrar de a dos requiere de una gran confianza y conocimiento de la otra persona para salvar
situaciones que se pudieran dar.
-¿Cómo seleccionas tu repertorio?
El repertorio lo elegimos en función del publico que nos va a escuchar. No se puede nunca olvidar
a nuestros oyentes.
-¿Qué historias no debería desconocer ningún niño?
Todos los niños tendrían que conocer cuentos de tradición oral, leyendas, fabulas, historias de
genero e identidad.
¿Cuál fue el primer cuento que narraste en público?
En este camino compartido, nuestro primer cuento casi icónico es “ La sopa de calabaza” que es
un cuento de tradición oral.
Te convocan frecuentemente a realizar narraciones en las escuelas ¿Qué le piden los maestros a
un espectáculo de narración? ¿Qué valorizan los chicos?
Cuando nos llaman de escuelas los maestros suelen pedir que los cuentos coincidan con sus
proyectos y la edad evolutiva de los niños.
Los niños valoran mucho el humor, la espontaneidad, los cuentos cortos y que se entienda bien la
resolución y que el espectáculo sea variado en géneros textuales y que este bien hilado.
-¿Cómo describirías el panorama actual de la narración oral en Argentina?
La narración oral en la Argentina esta en una etapa de expansión y profesionalización.
-¿Se puede vivir en nuestro país siendo cuentacuentos?
No. En este momento es muy dificil vivir de nuestra profesión ya que hay mucha gente que va a
narrar gratis y des jerarquiza nuestro trabajo.
-¿Qué público te demanda mayor esfuerzo a la hora de narrar? ¿El público infantil o el público
adulto?
Cada publico tiene su particularidad y te diríamos más, cada grupo humano que nos escucha es
diferente. Por ello no hay una mayor o menor dificultad entre trabajar con niños o adultos.
Sandra Ruiz Roxana Cacopardo
Duo Amistad Cuentera
Hermoso recuerdo de María Elena Walsh, gracias Hormiguita Maestra de Maestros Berta Susana Brunfman por compartirlo... Un poema de María E...