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viernes, 18 de febrero de 2022

Abierta las nominaciones para el Premio de LIJ: "La Hormiguita Viajera"", edición 2022.

 



BASES 
 
El Premio Nacional y Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil “La Hormiguita Viajera” se puso en marcha a partir del año 2009, con el propósito de impulsar la literatura infantil y juvenil en toda la Argentina y los países de América Latina y el Caribe.
Sigue su camino estamos en la 13ra  EDICIÓN, AÑO 2022.-

El objetivo de este premio es el reconocimiento a aquellos autores y aquellas personas que hayan desarrollado su carrera literaria en el ámbito del libro infantil y juvenil, además, de reconocer a Editoriales, Ilustradores, y difusores de la literatura infanto – juvenil. 

 www.escritores.o
El premio será convocado anualmente por la BIBLIOTECA POPULAR “MADRE TERESA” de Virrey del Pino, La Matanza, Pcia de Buenos Aires, Argentina. Este Premio se entregará todos los años, en el mes de Noviembre/Diciembre, como tributo de nuestra Biblioteca a la figura de una de las más prestigiosas escritoras argentinas GRACIELA CABAL, que naciera un 11 de Noviembre de 1939, además, de ser una amiga entrañable de nuestra Institución.



Graciela Cabal nuestra "Hada Madrina", visitando nuestra Biblioteca Popular Madre Teresa, en Virrey del Pino, La Matanza.


BASES 2022

PRIMERA. Podrán ser candidatos al Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil “La Hormiguita Viajera” 2022, los escritores vivos que cuenten con una valiosa obra de creación para el público infantil y juvenil cuya importancia sea considerada de trascendencia para el ámbito argentino y de Latinoamérica y el Caribe. y esté escrita en cualquiera de las lenguas que se hablan en la comunidad Latinoamericana y caribeña. Como los destinatarios de los otros rubros: narradores; ilustradores; editoriales; teatro, etc.-

SEGUNDA. Las candidaturas podrán ser presentadas por cualquier institución cultural o educativa, asociación o grupo de personas relacionadas con la literatura infantil y juvenil, además, de aquellos que la Biblioteca Popular “Madre Teresa” decida presentar.

TERCERA. No se aceptarán candidaturas de autores y demás premiados que tengan algún parentesco o lazo consanguíneo con funcionarios de la entidad que convoca el Premio. Tampoco se aceptarán candidaturas de los autores ganadores en ediciones anteriores para el mismo rubro.

CUARTA. Las candidaturas deberán presentarse enviando los siguientes datos: - Una carta de postulación que explique los méritos del autor. - El currículum vitae del candidato. - Los datos de la entidad que presenta la candidatura. - Los documentos justificativos que se consideren oportunos. - Tres títulos publicados, representativos de su obra. Esta documentación se deberá remitir en un envío por correo certificado y de ser posible con copia de todo lo solicitado en un C.D. ó por correo electrónico de la BIBLIOTECA POPULAR MADRE TERESA de VIRREY DEL PINO (bibliomadreteresabsas@gmail.com)

El envío debe realizarse especificando en el sobre “PREMIO NACIONAL Y LATINOAMERICANO DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL: “LA HORMGUITA VIAJERA” SEDE DEL JURADO, CALLE CONVENCIÓN 1272/74 - VILLA MADERO – (1768) - LA MATANZA, PCIA DE BUENOS AIRES. ARGENTINA.








QUINTA. La documentación completa de las candidaturas remitidas, así como la identidad de los candidatos, excepto de los que resulten finalistas, se consideran confidenciales. Los documentos serán destruidos después del fallo.

SEXTA. La recepción de candidaturas se abre con la publicación de esta convocatoria y se cierra el 30 de AGOSTO de 2022.-

SÉPTIMA. El jurado estará compuesto por destacados expertos en literatura infantil y juvenil seleccionados por la BIBLIOTECA POPULAR MADRE TERESA.

OCTAVA. El fallo del jurado es inapelable y se dará a conocer durante el mes de octubre de 2020. Los premios no podrán ser declarado desiertos.

NOVENA. El Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil: “La Hormiguita Viajera”, es una estatuilla representativa del personaje literario, y un plaqueta.

DÉCIMA. El Premio Nacional y Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil “La Hormiguita Viajera”, se entregará en la sede de la Biblioteca Popular “Madre Teresa”, o donde la Comisión Directiva lo estipule.






UNDÉCIMA. Los premiados se deberán comprometer a participar en las actividades de promoción que se programen para divulgar el premio y en futuras convocatorias.

DUODÉCIMA. Cualquier situación no prevista en la presente convocatoria será resuelta por la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular “Madre Teresa”, y su fallo es inapelable y definitivo.

COMISION DIRECTIVA
BIBLIOTECA POPULAR MADRE TERESA

https://www.facebook.com/BIBPOPMADRETERESA

https://www.facebook.com/premio.lahormiguitaviajera

VIRREY DEL PINO - LA MATANZA
BUENOS AIRES - ARGENTINA

miércoles, 16 de febrero de 2022

Como conseguir que los niños odien leer (*)




Una niña lee con atención un libro.
Una niña lee con atención un libro.UNSPLASH

“Si alguien lee para ti, desea tu placer; es un acto de amor y un armisticio en medio de los combates de la vida”, escribe Irene Vallejo en El infinito en un juncoCaminamos tan agobiados y tan cansados sobre las horas del día que a menudo olvidamos las cosas pequeñas. Las que dan sentido a todo lo demás. Como leer. Leerles. Y acoger esos deliciosos momentos con nuestros hijos e hijas sin el tributo de la prisa. Con ganas. Ay, sí, es cierto, ¿quién llega con combustible a las nueve de la noche? ¿Cómo se acaba con ese cansancio tan entusiasta? He escuchado muchas veces a amigos y conocidos decir que sus hijos no leen, que no les gusta leer. Recuerdo a una vecina que imponía a su hijo tres páginas de lectura para poder jugar después. Me pregunto entonces cuántos libros se les han leído, cuántas historias se les han contado, a esos niños a los que se les pide la luna. Resistir a los combates cotidianos leyéndoles, leyendo, sin pedir nada a cambio, puede rozar lo revolucionario. ¿Qué es leer si no es placer?

Crear un hábito de lectura

“La lectura no puede ser nunca una obligación. La lectura debe ser divertida, un juego, en esa primera etapa de aprendizaje del ser humano”, dice Elena Jiménez, profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada y presidenta de la Asociación Española de Comprensión Lectora. Lo mismo señala Jesús López Moya, profesor, escritor y fundador de la editorial Funreaders: “La base sobre la que se sientan las últimas investigaciones invitan a que la lectura se fomente desde la diversión, la motivación y, muy especialmente, mostrar la lectura como una vía de ocio más que complemente a otras (videojuegos, tablet, televisión, etc.)”. La lectura no es sustituta de otras vías de entretenimiento, sino que debe ser una más. Y hay que darle su espacio, para que forme parte del día a día. ¿Cuántos libros tenemos en casa? ¿Cuántas veces acudimos a la biblioteca o a una librería? ¿Les regalamos libros en momentos especiales? ¿Ven leer a sus adultos de referencia? ¿Les leemos? En definitiva: ¿forman parte los libros de la vida cotidiana de los niños?

Los hábitos que se aprenden a lo largo de la infancia se mantienen con mayor facilidad a lo largo del tiempo y el entorno familiar desempeña un papel fundamental en la construcción del hábito lector. Sin embargo, no siempre es fácil: falta información, tiempo y, muchas veces, tampoco hay una experiencia lectora propia. Al igual que no podemos pedirle a nuestros hijos que no coman sano si nosotros no lo hacemos, tampoco podremos pedirles que lean si nunca nos ven con un libro en la mano. En los colegios también contribuyen a menudo a que sea difícil instaurar el hábito lector: “Es contraproducente que una lectura en Primaria requiera de un examen, de unas actividades con nota, etc. En estas edades, aunque ya se puede comenzar a educar el paladar literario, el alumnado aún necesita jugar, disfrutar leyendo. Después en la juventud, con el hábito ya instaurado, ya habrá tiempo de esforzarse. Lo que no se puede es “castigar” a leer, obligar a leer, cuando existen otras opciones que requieren menos esfuerzo y generan más producción inmediata de endorfinas. Leer es llevar las neuronas al gimnasio: esforzarse intelectualmente es imprescindible para mejorar la salud de la mente, como esforzarse físicamente es fundamental para mejorar la salud física”, señala la experta.

Elena Jiménez publicó con la Junta de Andalucía un documento sobre la comprensión lectora en el que recogía un decálogo sobre cómo odiar leer. Cosas como pedirles que se pongan a leer en momentos clave para ellos (cuando acaban de llegar a casa cansados o cuando están viendo sus dibujos favoritos); no tener a la vista libros ni revistas; no leer delante de ellos; exigirles lecturas que consideramos esenciales por ser clásicos sin ofrecer lecturas actuales; o poner plazos para las lecturas, dificultan que pueda haber una motivación hacia la lectura. ¿Qué hacer entonces? “Proponer lecturas iniciales cortas y divertidas como cómics y tebeos (el humor y la imaginación al poder), dejarles poemas o notas divertidas, llevar libros encima (en la cocina, en el coche, en el baño, en la cama, en la playa...), dedicar un día a la semana (por lo menos uno al mes) a visitar en familia la sección de librería o la biblioteca, merendar e ir al cine o el teatro, leer en familia el mismo libro para tener el mismo tema de conversación, inventar historias para antes de dormir…”, responde Elena Jiménez. Añade Jesús López a todo lo anterior otros ejemplos para hacer llegar la lectura a los niños de forma motivadora: acudir con los niños a narraciones orales, mostrarnos como modelos leyendo mucho junto a ellos y crear historias con su ayuda. “El beneficio no va a ser solo el gusto por la lectura o mejorar la destreza de la comprensión lectora, sino que hará que el imaginario y mundo emocional del niño o la niña sea mucho más amplio”, sostiene. Este es, a su modo de ver, uno de los grandes beneficios de la lectura en la infancia.

Conseguir una sociedad lectora

España es el país de los “leo menos de lo que me gustaría” y los “no me da tiempo a leer con frecuencia”. Leer se presenta como un privilegio que se escurre de los dedos entre la hiperactividad y las responsabilidades. Vivimos estresados, en una carrera continua hacia delante, pero también, a veces, hacemos elecciones. ¿Cuántas horas del día ocupan la televisión, las series o el móvil? ¿Qué consumo hacemos de las redes sociales? ¿Cómo matamos el tiempo mientras esperamos en el médico o en la peluquería? ¿Qué llevamos en la mano cuando viajamos? Hace poco un amigo comentaba que leer un libro en el metro en lugar de ir mirando el móvil se había convertido en un acto de insurrección.“Vivimos en una era de inmediatez, de estrés, de agendas, de no tener tiempo. Es necesario que la lectura esté en la calle y nos la tropecemos para que entre en nuestras vidas. Pero esto no ocurre”, lamenta Elena Jiménez y señala la importancia no solo de repensar si la falta de tiempo es siempre real, sino también de crear a nivel público y privado más actividades y eventos relacionados con los libros; tales como festivales de lectura similares a los de cine, más ferias del libro, incentivar el trabajo de los booktubers o la creación de programas de televisión que sean divertidos, amenos, que vayan más allá de entrevistas a autores. “Si queremos niños lectores, debemos empezar por mirar nuestros hábitos de lectura como sociedad y también qué estamos haciendo para promoverlos”.

Nada que parezca inalcanzable.



(*) Nota extraída del Diario  El País, 10/02/22

martes, 8 de febrero de 2022

Álvaro Yunque, el padre escritor


 


Marcelo Bianchi Bustos

Dr. en Literatura Comparada y

Especialista en Literatura Infantil

 

Álvaro Yunque[i] es uno de los grandes de nuestra literatura aunque, como sucede con muchos escritores, esté invisibilizado al estar fuera del canon literario. Su producción es cuantiosa, y sus cuentos y poemas están plagados de un realismo increíble que hace que sus obras además de ser literarias son un excelente material para cualquier persona que desee desea conocer a un niño de la primera mitad del siglo XX de los barrios de la Ciudad  de Buenos Aires. El contrato mimético con la realidad es muy fuerte y el referente de una gran parte de su producción literaria es el niño real.

De toda su producción hay una que es particularmente distinta pues es una especie de híbrido que contiene distintos tipos textuales que solo están unidos por una intencionalidad particular, formar a su hija. Al hablar de un texto con estas características rápidamente llega a la mente del lector las famosas Máximas del Libertador General José de San Martín a su hija Mercedes que datan de 1825 y en las que el general le daba consejos dotados de ejemplaridad y de un modelo ético a seguir. Otros lectores, conocedores de las literatura precolombinas, tal vez recuerden los Consejos de un padre a su hija provenientes de la  poesía náhuatl en lo que hay un legado maravilloso vinculado con el vínculo con la tierra, otros podrán pensar  – aunque literarios sin una base en la realidad – en los consejos del gaucho Martín Fierro a sus hijos o tal vez en la Ética a Nicómaco que según dicen algunos fue dedicada por Aristóteles a su hijo y le explica, entre otras cosas qué es la moral y la ética. 

El libro que deseo presentarles es LAS ALAS  DE LA MARIPOSA. PALABRAS DE UN PADRE A SU HIJA que fue publicado en 1985 por editorial Orión dentro de la colección Tobogán que dirigió la escritora Poldy Bird. El libro posee en la tapa una ilustración de Cristina Brusca. Como nos pasa muchas veces a los investigadores, el libro llegó a mi mano de manera accidental, lo compré en una librería de usados y estaba perdido, creo que esperándome.



La imagen de tapa llama la atención y es porque su creadora fue una gran ilustradora, no solo de esta editorial sino también de Torres Agüero, Legasa y Sudamericana. Tal como lo cuenta en la entrevista[ii], ésta y el resto de las ilustraciones de la colección surgían del diálogo con la directora de la colección y era la resultante de un largo proceso creativo.

El libro está formado por 56 textos pertenecientes a distintas tipologías textuales, hay cuentos, relatos, poemas y otros que son difíciles de encasillar hecho que no es de extrañar por el tipo de obra en la que el mensaje y el propósito general son más fuerte que un aspecto genérico. No existe motivo para que un género a un creador y menos a un a un pensador anarquista como Yunque.

Una introducción que, a pesar de no estar firmada estimo que por el estilo  de la escritura fue realizada por Bird de la que me interesa tomar algunos párrafos, sirve para comenzar a pensar en esta obra

Poeta, escritor, autor teatral, historiador, dejó publicada casi cien obras. Niños y jóvenes de varias generaciones leyeron en las aulas escolares sus poemas, narraciones, fábulas, que tienen como meta la exaltación de todo lo que hay de noble en el espíritu, en la esencia humana, la valentía para defender la justicia, la necesidad de ser mejores, la comprensión y el respeto, la generosidad para compartir la solidaridad, y, por sobre todas las cosas, el conocimiento de nuestros semejantes para poder así amarlos, ya que no podemos amar lo que no conocemos.

Las alas de la mariposa es el libro que Álvaro Yunque escribió para su hija cuando ella era una niña. Es la primera vez que se publica, que deja de ser un lazo secreto de cariño filial para transformarse en un bello, necesario, profundo mensaje que resume todo lo que un padre quiere dejar sembrado para que sus experiencias, sus esperanzas, sus ilusiones se transformen en una positiva e imborrable enseñanza de vida.

Este libro que tienen en tus manos, no es solamente un libro. Es una semilla que germinará en tu corazón transformándose en la planta de la felicidad. Las flores de esa planta son las que hacen a las personas más buenas y más sabias.

A muchos tal vez el libro por estos motivos le pueda parecer sin una gran importancia pero creo que precisamente por ser un legado tan profundo es que nos permite conocer un poco más sobre el pensamiento de este grande de nuestras letras.

Muchos de los textos literarios son respuestas a preguntas de su hija. Una de ellas en particular lama la atención pues sería un complemento necesario de ese maravilloso poema de Darío en el que se pregunta qué es la poesía. Yunque responde la pregunta qué es un poeta del siguiente modo

 

POETA

Me preguntas qué es un poeta

Ves aquella nube oscura, tormentosa. De súbito el sol da sobre ella. Y se irisa de colores. Esa nube es un poeta.

Ser poeta no es ser distinto a los demás. Es ser nube, como todos, pero además de ser como todos – igual que aquella nube era semejante a muchas otras nubes – también es recibir la luz del sol.

Y jugar con ella.

En otras preguntas, el autor se permite repensar su vida y reflexionar que a su edad aún sigue siendo un niño. En otros textos reflexiona, tal vez a la manera de Saint Exupery, sobre las espinas en una flor tan hermosa como la rosa. Lo que para muchos puede ser algo común y sin importancia ocupa en este libro un lugar central.

En sus páginas aparecen escenas de una vida entre padre e hija en la que los juegos están presentes pero no con juguetes comerciales sino con aquello que puede ofrecer la naturaleza, por ejemplo dibujando de una manera rápida las formas que las nubes tienen en el cielo pues de lo contrario la forma que uno ve desaparece pues cambian constantemente. Surge la idea de la importancia de guardar algunos momentos y algunas cosas que pueden desaparecer con el paso del tiempo o hasta lo podríamos vincular, más allá de que sabemos que las nubes no son sólidas sino gaseosas, con esa idea de Marshall Bergmann de que todo lo sólido se desvanece en el aire.

En muchos otros ocurren cosas interesantes como es que una niña con su muñeco de trapo salvo de la picadura de un insecto a su hermano que se creía un héroe. La simpleza enfrentada a la arrogancia…

En cada uno de los textos hay algo que desea legar a su hija, tal como ocurre en un hermoso texto dedicado a los personajes literarios – provenientes del  mundo real o de la ficción - y lo que nos dejaron como legado en las historias que protagonizaron. Así desfilan Marco Polo, Cristóbal Colon, Simbad el marino a quienes los caracteriza como seres desafortunados pues si bien pueden haber hecho grandes cosas pero tal vez no las llegaron a disfrutar en cambio los lectores, en este caso él y su hija, pueden leer cada una de sus aventuras e ingresar de esa forma en la vida que vivieron, tal vez con más profundidad que la de los propios personajes. 

Otros textos son especies de fábulas que rompen con lo genérico al no presentar una moraleja final aunque una reflexión cumple con la misma función. Lo usa por ejemplo para demostrar que muchas veces a las personas les cuesta valorar algo que está más allá de su entendimiento.

Como se puede ver la variedad textual está presente y también los textos híbridos que, reitero, encuentran una unidad es esa macro-idea del autor de dejarle esas palabras como legado a su hija.



Álvaro Yunque con su hija Alba y su hermano Alejandro (1943)[iii]

 

Ese Yunque que juega con su hija en la foto es similar a la imagen que un lector puede hacerse del escritor que juega con las palabras, que crea, que piensa, que busca la frase exacta para decir mucho con muy poco pero que por sobre todo desea dejar un profundo legado a su hija. Se transforma de esa manera en una especie de arconte que transmite a la nueva generación parte del tesoro que es vivir.

Hay muchas facetas de Álvaro Yunque en su escritura, la del creador, la del hombre de acción, del político, del ideólogo, del soñador, del pragmático. Esta tal vez fue la que más le gustó, la del padre. Un Yunque distinto, para explorar…

 



[i] En el artículo publicado en 2020 analizo la importancia del escritor y otra de sus obras. Está disponible en https://hormiguerolector.blogspot.com/2021/03/alvaro-yunque-un-autor-prohibido-y-un.html

jueves, 27 de enero de 2022

"El uso de las nuevas tecnologías en los procesos educativos"

 



Tráilers de libros en la clase de Literatura



por María Cristina Alonso
La incorporación de las TIC en las clases permiten que la Literatura sea vivida por nuestros alumnos como experiencia, como espacio dinámico, realizando trabajos a partir de proyectos que no se centran exclusivamente en la lectura e interpretación de textos. Los estudiantes se convierten ahora, como lo señala la investigadora catalana Gemma Lluch (2010), en protagonistas a través de páginas de autores, marcan tendencias a través de foros, transforman la lectura en una experiencia compartida, organizan espacios creativos que continúan la lectura.





Podríamos detenernos en las nuevas formas en que las editoriales y los autores promocionan sus obras en Internet. Una de las más eficaces maneras la constituyen los tráilers de novedades editoriales que construyen un discurso audiovisual. Los “book trailers” son videos publicitarios que se crean de igual manera que los trailers de películas y circulan en Internet a través de blogs especializados en literatura

Los docentes podemos valernos de estas nuevas formas de comunicación entre el editor y el lector, para hablar de libros y propiciar aprendizajes significativos, convertir a nuestros alumnos en lectores críticos y creativos. Podemos analizar esos trailers, ver con qué estrategias se intenta atrapar al lector, realizar hipótesis sobre las historias que narran a partir de las imágenes y los textos que contienen. Y además, hacer un trabajo creativo proponiendo la construcción de tráilers con libros pertenecientes a la tradición que hayamos incorporado a nuestros programas.

Para realizar una tarea como esta, que culminará en un producto audiovisual, se seguirá un proceso que supondrá: en una primera etapa, ver los videos que aparecen en la red promocionando libros. Tomamos como modelo un tráiler sobre el libro “El mundo de Komori”, de Javi Araguz. Analizamos a quién va dirigido, cuál es el producto que se quiere vender, quién realiza el video, qué selección de contenidos realiza, cuál es el efecto que logran las imágenes en relación al deseo que provocan de leer el libro.

En la segunda etapa, los alumnos -conformando grupos de trabajo- harán un guión, buscarán imágenes en la web y realizarán el video con movie maker, incorporando grabaciones, imágenes estáticas, subtítulos. De esta manera, a partir de la imagen y del resultado obtenido, se puede comprobar si los alumnos se han apropiaron de los textos, si lograron interpretar los contextos de tal manera que los pudieron explicar con palabras e imágenes, si el soporte icónico sirvió como canal de comunicación para expresar sus lecturas con ideas claras y completas.

Finalmente, colgando los videos en YouTube, los alumnos podrán compartir sus trabajos con un público que trasciende el aula.

Aquí van algunos tráilers que hicieron mis alumnos durante el año







lunes, 10 de enero de 2022

"Admirar las maravillas: un encuentro imaginario con María Elena" (*)

 



Por Adrián Ferrero

 




-Buenas tardes, María Elena. Muchas gracias por recibirme en su casa-, pronuncio algo amedrentado por tanto talento guardado como en una cajita de nácar, delicada y sutil.

-Sí pasá. ¿Y si nos tuteamos?


-Sí, para mí sería un gusto. Pero usted es una figura tan enorme que diera la impresión de ser un monumento más que una mujer. Un monumento al talento, a la creatividad, a los principios éticos, a la ductilidad, a la plasticidad, a la capacidad de trabajo, a la vida aventurera.


-Eso son calumnias, diría Borges. Yo solo soy una mujer de la cultura. Eso sí, tenés razón, me he comprometido con ciertos derechos que considero importantes. Uno de ellos es el del reconocimiento mujeres para que sean respetadas. Y estén a la par del varón. Eso he intentado hacer toda la vida. Pero me ha salido solito. No lo busqué. Simplemente un día me puse curiosa. Creativa. Me dieron ganas de viajar. Conocí gente maravillosa con quienes compartir la vida. Amigos, amigas, músicos, músicas, musicólogas, como Leda Valladares, con quien durante más o menos diez años consolidamos el dúo “Leda y María”.
Y esa parte de mi vida fue decisiva. Porque si bien yo venía de la poesía, este nuevo ingrediente que me proporcionaba la música, era una herramienta novedosa. Recursos renovados para seguir interpretando primero, más tarde, cuando me convertí en compositora para adultos y niños, tomé de allí muchos ritmos, géneros, mezclé la harina con el agua, como quien dice. Un poco de sal. Por mi parte, si me lo permitís, un toque de queso sardo rallado. El queso me encanta. Es una de mis comidas favoritas. Me gustan las picadas ¿Te gustan las picadas, Adrián?

-Sí, muchísimo. Pero las como muy de vez en cuando. No tengo la costumbre de comprar o encargar para que me traigan a casa. Soy de comer más verduras, frutas. Pueden parecer comidas más insulsas. Pero intento que mi dieta sea lo más sana posible. Si bien, bueno, de vez en cuando, soy capaz de devorarme una milanesa a caballo, de esas con huevos fritos y papas fritas. Las comidas insulsas tuve que empezar a consumirlas regularmente con motivo de una operación seria que tuve de intestinos que me obligó a llevar una dieta estricta, con mucha fibra.

-Comprendo. Yo ando perfectamente de mis intestinos. Entonces me puedo dar estos lujos de comer picadas. Es graciosísimo porque cuando viene alguien a cenar compro una picada y a la gente le da vergüenza comer. Y a mí para nada. ¿Por qué a la gente le da vergüenza comer cuando va de visita a una casa? ¿temen pasar por maleducados? ¿qué más quiere el dueño de casa? Yo, en cambio, todo lo contrario. Entonces pico, y pico, y pico. Eso es una picada. Y de tanto picar parezco una avispa o un tábano. Me gusta el cantimpalo también”

-Estamos hablando de palabras mayores, María Elena. Pero yendo al motivo por el cual la visitaba, que en verdad tenía que ver con conocerla personalmente, en primer lugar. En segundo lugar, contarle algunas cosas que usted escribió, compuso o realizó y que a mí me resultan magnéticas, le quería decir que fue papá quien nos introdujo en su obra. Nos hizo escuchar las canciones como yo después se las hice escuchar a mi hija, alrededor del año 2001. Ella había nacido ese año y yo ya le ponía sus canciones. Para que se le fuera acostumbrando el oído a tanta maravilla. Porque las maravillas empiezan por entran por los oídos en forma de canción.

-Bueno, bueno. No exageres. Hay muchos compositores excelentes. También para niños. Yo porque trabajé en Argentina. Pero hay antecedentes en el mundo. Y hay músicos posteriores incluso en Argentina que son estupendos. Ya en la música para adultos, cambio bruscamente el rumbo de nuestro campo de discusión, a mí me gustan muchos los Les Luthiers.

-Yo me quedo con vos, con tus canciones y tus cuentos grabados. Me acuerdo de uno que tenía a un personaje que se llamaba Don Fresquete. Era fabuloso ese cuento. Encima yo lo escuchaba en invierno, cerca de la estufa de living, donde estaba el tocadiscos, porque la verdad es que hasta me daba frío escucharlo.

-Comprendo. Sí. Es cierto. Cuando uno es chico le impactan mucho más las cosas. Sobre todo porque tiende a vivirlas de un modo tan subjetivo, las empapa de grandeza, tiende a idealizarlas, a exagerarlas, al punto en ocasiones las deforma para bien y en ocasiones las deforma para para mal. Son cuestiones de la subjetividad infantil, de la maduración.

-Sí. Y de la personalidad. Hay gente más temerosa que otra. Hay gente más valiente (bueno, o más inconsciente, quién puede saberlo). Y hay gente muy influyente en otros. Así como hay gente que se deja influir por otros más poderosos o con más poder de determinación.

- ¿Usted se dejó influir por gente más poderosa?

- El embrujo del amor.

-Sí. Hay ocasiones en que o nos enamoramos de alguien ciegamente. O bien el mundo parece girar en torno solamente de una persona. Como un eje gravitatorio. Yo, por ejemplo, no estuve tantas veces enamorado. Quiero decir, sí, me han gustado muchas personas a veces. Pero no había reciprocidad o bien eran amores imposibles. De modo que renunciaba a ellos. Con desazón.

-Eso pasa, Adrián. Es muy frecuente. Es muy difícil enamorarse. Se tienen que dar un montón de factores que confluyan en un lugar y un momento. Los adecuados. Por ejemplo, en mis cuentos. No suele haber tantos casos de amores. Se trata más bien de situaciones o exóticas, o disparatas, o con sinsentidos (nonsense, como les dicen los ingleses) o bien absurdas. ¿Te gusta jugar con el absurdo?

-Muchísimo. Está, como todos sabemos, esa línea del teatro, como Eugene Ionesco, del teatro del absurdo. A veces Samuel Beckett, si bien Beckett no es exactamente absurdista. Pero tiene, por ejemplo, momentos o una vertiente en esa línea. Momentos de desconcierto. Y a una le parece tan sorprendente la pluma de Beckett. También leí de él “Final de partida”. Me encantó esa obra de teatro. “Esperando a Godot” también. Pero no sé. “Final de partida” tiene algo especial en mi vida.

-Veo que sos una persona culta.
-No se crea. Sé de algunos autores, porque los he estudiado. A otros por la Universidad Nacional de La Plata, donde estudié Letras, como es obvio. He sido un lector ferozmente voraz.

-Lo supuse.
-Pero yo me agarraba cada chinche. Porque no nos daban para leer literatura para niños ni juvenil. Hasta que un buen día, cierto día, mejor dicho, era de noche, lo recuerdo, yo ya había terminado la Universidad, me dije: “¿Y si escribo yo cuentos infantiles?”. En realidad, no me lo propuse deliberadamente, ahora que lo pienso. Simplemente tuvo lugar. Aconteció. Y me animé, en 1999 a escribir uno a partir de una entrevista que de una revista frívola que le hacían al actor Alfredo Alcón. A mi juicio el mejor actor argentino de todos los tiempos. Fue un lindo homenaje, dicho sea de paso. Si bien él no es el protagonista. Pero sí la anécdota que se cuenta es real. Él de chiquito le pedía a su papá que la bajara la luna. Y leí ese: “Le pedía a su papá que le bajara la luna”. Y me dije: “Esta es la mía”.

-Yo he leído mucha literatura para niños, por supuesto. He tenido la fortuna de conocer a algunas de sus autoras y autores más recientes porque se han acercado a mí para pedirme consejos. O simplemente para saludarme. Los cuentos y poemas para niños han sido fundamentales en mi vida. Me han alimentado. Le han dado vuelo a mi imaginación y mi fantasía. De allí que yo pudiera escribir tantos cuentos y novelas. A mí, de todo lo que escribí lo que más me gusta es Dailan Kifki.


- ¡María Elena! ¡La primera novela completa que leí! ¡Y es suya! Estoy tan agradecido. Me introdujo en el universo de la novela. Es de 1966. Yo la leí alrededor de 1976 o 1977. Recuerdo que no podía parar de leerla. Me resultó deliciosa. Yo estaba completamente obnubilado. No podía creer la cantidad de cosas fabulosas que iban pasando. ¿Un elefante en un zaguán con un cartelito de que lo habían dejado abandonado? No hay derecho. Abandonar a un pobre elefante que ocupa mucho espacio. Y también había un personaje que decía siempre “Estamos fritos”. Yo no sé por qué pensaba en papas fritas. De todo lo frito que se puede comer, junto con los pastelitos, o las empanadas, o los buñuelos.

-A mí de las frituras,Adrián, la verdad es que me gustan las tortas fritas y las empanadas de carne bien condimentadas. ¿Qué opinás de eso?

-Sí, opino que tenés toda la razón del mundo. Es que en realidad del universo culinario lo más rico me parece que son las cosas fritas. ¡Me olvidaba de las las tortillas de papas!

-Sí, también. Por supuesto. Y todavía te estás olvidando de algo mucho más importante: las rabas o los cornalitos. El pescado frito tiene lo suyo.

-Uy, María Elena. Eso directamente es imperdonable ¿cómo iba a olvidarme de esa comida tan irresistible?”

- ¿Te gustó algún libro mío además de Dailan Kifki?

-En realidad me gusta todo. No puedo elegir. Me gustan los poemas para adultos. Me gustan las canciones para adultos. Este año escribí un artículo analizando las letras de tu cancionero para adultos. Fue un deleite. Y también un desafío. Eran poemas/canciones. Así las definió un experto.

-Es posible. Yo ponía al escribirlas el mismo cuidado que cuando escribía mis poemas. Y te confieso que hasta me servía de los mismos recursos. Las letras para mí, como bien dijo este experto, son otra forma del poema. Por eso requieren ser trabajadas, cinceladas, pulidas, urdidas con cuidado. Y cuando una las canta, las desovilla como a una media que tiene una hilacha suelta, esa hilacha no debe estar. Es por ese motivo que el perfeccionismo es importante.

-Cuando mi hija era bebé también con su madre escuchábamos todas las canciones para adultos que vos misma cantabas. Me gusta tu timbre. Tu registro de voz. Era, yo no sé de estas cosas, pero parecía algo grave.

- ¿Grave? ¿urgente? ¿preocupante? ¿Qué, te daba dolores de cabeza?
- ¡Pero no! Usted me está haciendo un chiste y yo le estoy hablando en serio. - También escribí un trabajo sobre su poesía para adultos. Nuevamente crítica literaria. En fin, estoy un poco resignado a que me salga eso, a ser crítico mal que me pese. Me gustaría escribir más cuentos. Sobre todo cuentos infantiles. Escribir cuentos es lo mejor del mundo. Uno se siente el creador de un universo. Del que teje y desteje los hilos. Pero solo si son buenos. Si a uno le salen bien. Esos redonditos como una bola de billar. De otro modo los borro y los mando a la Papelera de reciclaje.

- ¡Pero vos estás loco! ¡Se guarda todo porque uno nunca sabe qué puede salir de un cuento que ha quedado chueco! Mal cosido.

-No sé, a mí me da la impresión de que es su destino quedar chueco de por vida. Me da la impresión de que son irrecuperables. Irremediables.

- Pero no seas tan pesimista. Yo he reescrito cuentos que estaban para tirar y han quedado bastante bien. Con una buena terminación. No te diré que eran lo más inspirados. Pero por lo menos no se les veía el dobladillo. Vos me entendés qué quiero decir con “no se le ve el dobladillo”. Como a los delantales para ir al colegio de antes.

-Creo que entiendo. Algo así como que no se le ven las imperfecciones. O las costuras con las que uno los mejoró. No sé. A mí me da la impresión de que cuando un cuento llega malogrado tiene ese destino para siempre. Está confinado al olvido. Y resulta muy difícil revertirlo.

-Yo no estoy de acuerdo con esa idea. Hay que dejarlo descansar. Ahora que lo pienso ¡Es cierto! Los cuentos se cansan de que uno les ande zumbando alrededor. ¡Uy! ¡No me di cuenta de que no te había ofrecido ni siquiera un té! ¿Querés un té?

-Gracias, María Elena, así estoy bien. Pero un vaso de agua te acepto.

María Elena se retiró a la cocina, abrió la canilla del Dispenser y llenó un vaso. O por lo menos eso creí escuchar. Yo estaba en living. El Dispenser sobre la mesada de la cocina. Estaba tan fría por suerte.

-Está riquísima. Debe de ser de esos Dispensers que tienen agua fría y agua caliente en bajas o altas temperaturas.
-Exacto.

-Debe de ser fabuloso para hacer un té, por ejemplo. O un café instantáneo. En un periquete se hace el café.

-En efecto. “Estamos invitados a tomar el té”. ¿Te acordás de esa canción?

- ¿Cómo no me voy a acordar? Pero mi favorita es una muy melancólica. Yo soy de temperamento muy triste, muy melancólico, mejor. Me gustaba una que decía “Los castillos se quedaron solos. Sin princesas ni caballeros…”. Y me imaginaba construcciones, una arquitectura desolada. Sin personas. Sin ninguna clase de habitante. Y un rayo de sol que entraba por la ventana. Iluminaba una habitación en la que no había nadie. Y en un rincón se formaba una sombra.

-Sí. Pero a mí también me gusta mucho esa canción que compuse. Yo también soy melancólica. Nadie me puede creer porque escribo cuentos y compongo e interpreto canciones con mucho humor. Pero en el fondo. Muy en el fondo, en ese lugar en el que el corazón se vuelve semilla, brote, yema, canto, soy melancólica. Esa zona recóndita del alma, que nadie conoce salvo uno mismo. Porque es intransferible. Bueno, yo te puedo contar esto. Pero sentir, lo que se dice sentir, esa melancolía, solo yo misma puedo hacerlo.

-Estamos a mano entonces. Somos parecidos en algo.

-Pero también en que los dos escribimos.
-Bueno, eso es una forma de decir. A mí jamás se me pasaría por la cabeza en una charla mano a mano con usted decirle que soy escritor porque usted es superlativa.

- ¿Super qué? ¿Superman?


- Es una forma de decir, una hipérbole. Quiero decir que usted es la máxima. Es lo más a lo que un escritor puede aspirar. Incluso para adultos. A mí me gustan sus novelas para adultos. Novios de antaño y Fantasmas en el parque. Creo que me gusta más la primera. Tiene mucho humor. En verdad las dos tienen humor. Pero la última es más autobiográfica. Y es más seria. Es cierto que es de las más recientes que recientes que escribió. Transcurre en ese parque. Esa plaza a la que usted o alguien muy parecido a usted va a tomar sol todas las tardes. Y los perros hacen necesidades y usted y todos sus vecinos del barrio se quejan. Vos no debés tolerar los edificios de departamentos.

-Para serte franca, Adrián, vivo en uno y no los tolero. En el verano nos fuimos con una amiga a una quinta y yo me leí entero, bajo el sol de la mañana, la saga de En busca del tiempo perdido del autor francés Marcel Proust. Es larguísima. Casi perpetua. Pero en verdad fue tiempo ganado. Imaginate todo el tiempo que estuve leyendo. Pero estaba el pastito recién cortado porque venía el jardinero. El olor a césped. Estaba el sol, como te digo. Había una pileta, por si quería tomar un baño o nadar (yo nado poco, pero bien, si bien no me gusta el agua me muevo bien en ella).

- ¿Te gustó París, María Elena?

-Me pareció de oro. No de plata. Una bandeja de oro. Como si estuviera metida en una novela de Liliana Bodoc. Me gustó siempre Liliana Bodoc. Y no nos conocimos jamás personalmente. Pero la leo mucho. Es una grande. ¡Y cuánto escribió!
-Sí, la verdad que sí. Yo escribí dos encuentros imaginarios con ella, en su cabaña de El Trapiche, en la Provincia de San Luis. Pero también mucha crítica literaria. Muchísima. Ya ve. Esto de la crítica literaria en mi vida parece algo irremediable. Soy incorregible. Pero me sale solita.

- ¿Y qué te decía en esos encuentros que deben de haber sido maravillosos?
-Bueno. En realidad, mucho no puedo contar. Son dos secretos entre ella y yo. Pero te cuento que dibujaba un círculo de fuego en aire y me regalaba un libro de mar.

-Veo que te gusta el agua. El vaso de agua. Ahora el libro de agua.

-Sí, el agua el fundamental en mi escritura. Está siempre. Jamás se marcha. Es una dulce, amable compañía, presente compañía. ¿Y cuáles son sus compañías?

-Me gustan mucho los animales y las sirenas.
-Lo imaginaba. Había leído varios cuentos suyos sobre animales. Y “La sirena y el capitán”.

-Ese. Sí. Ese mismo. Es un capitán malvado porque la quiere capturar. Es un español que llega a conquistar América. Pero se rebelan los pájaros, los monos y otros animales de la selva y lo echan. No le queda otra más que salir disparando. No disparando el arcabuz. Literalmente rajando. A él y todos los conquistadores. Si habrán hecho barbaridades acá. No tienen perdón de Dios.
-Sí. Justamente Liliana Bodoc trabajó bastante con el sustrato aborigen y las culturas precolombinas para su épica fantástica.

-Sí. La he leído. Es fascinante. Me gustaría ser su amiga. ¿A vos no?

-Bueno, de tanto escribir sobre ella ya me siento un poco amigo. Pero seguro que me encontraría defectos. Como si conociera los entresijos de su alma. Como si hubiera penetrado en los secretos creativos de su vida. Hasta incluso he llegado a conocer que he alcanzado a rozar alguno de sus misterios de tan profunda que ha sido la comunicación. Yo soy bastante imperfecto. Me encuentro algunos manchones de plasticola de color en la camisa.
- ¿Y qué más querés? Es lo mejor del mundo jugar con plasticola de colores. Pintar. Dibujar. Hacer la flor redonda del país de la geometría. ¿Te acordás de ese cuento mío?

- ¡Pero cómo no me voy a acordar, si es el que más me gusta!

- ¿En serio? A mí también es el que más me gusta. Bueno, y la canción “Manuelita”.

-Tengo una amiga que escribe para niños. Sus novelas son sobre tortugas. La tortuga Antigua Pasolento. No Manuelita. Pero uno siempre encuentra ecos en los maestros ¿no te parece?

-Sí. Yo no me considero maestra de nadie. Pienso que cada cual hace su camino. A lo sumo se alimenta, se nutre de la literatura de otros u otras. Esta una especie de posta. Uno se la pasa a otro. Como en ciertos deportes.

-Sí, yo creo lo mismo. Pero hay creadores muy influyentes que nos impactan tanto pero tanto que nos quedados patitiesos.

-Sí. Ya sé. Sospecho que la tortuga de tu amiga, Antigua Pasolento, por todo lo que me contás, debe ser una creadora que se inspira en otros creadores de modo permanente. Pero en creadores que ella considera afines a sus principios.
Y…Yo la verdad es que no soy demasiado objetivo.
-Te mando solamente un mensaje para tu a amiga.
-Sí, dale María Elena.

-En primer lugar, le decís que le dé de comer pepinos a Antigua. Y a continuación le decís: Querida amiga de Adrián: Manuelita le manda saludos a Antigua Pasolento.

- María Elena. Se va a poner super contenta. Y yo le mando el mensaje que seguro si ella estuviera acá te diría vos: “Vos encontraste tu maravilla”. Eso es todo.

- ¿Eso es todo? ¡Es una barbaridad! ¡Es muchísimo para una persona encontrar su maravilla! Hay gente que no encuentra su maravilla jamás. Viven tristes y enjutos.

- Bueno, pero ella es experta en enseñar a que la encuentren con sus libros. En sus libros, en sus clases, en sus talleres, en sus charlas, en sus Zooms.

-Bueno, Adrián. Espero que un día vengas de visita con ella.

- ¡Por supuesto! Ella también encontró su maravilla. Y me dice que yo también tengo una. Salvo que no me doy cuenta. Yo sin embargo creo que todavía la estoy buscando. Prendo la linterna de noche. Abro las cortinas bien de mañana. Reviso la casa. Miro en el patio. Barro los zócalos. Hurgo en los zaguanes. Me interno en los sótanos. Miro por entre las cortinas de la cocina.

-Las maravillas no se buscan. Se encuentran, Adrián. Y jamás en los lugares que me acabás de mencionar. Por otra parte. A veces hace falta toda una vida para encontrar nuestra maravilla. O ya la tenemos delante de las narices y esa maravilla es invisible a los ojos. Porque es una virtud. No un reloj de lujo.

-Bueno, María Elena. Será cuestión de escucharlas a las dos. A usted y a mi amiga. A través de la tortuga Manuelita y de la tortuga Antigua Pasolento. A ver si por fin mi maravilla se hace ver. Por lo pronto, disfruto muchísimo de ver las de los demás.

-Eso me encanta. Es muy bueno conmoverse con las maravillas de otros. Y admirarlas ni te digo. Y disfrutarlas mucho más. Admirar las maravillas de otros a mi juicio es un sentimiento de grandeza. Ahora que lo pienso. Tal vez esa sea tu maravilla. Admirar la maravilla de otras personas sin envidias.

Le doy un beso en la mejilla porque hemos intercambiado las palabras primordiales. Ni una de más. Ni una de menos. Me acompaña hasta la puerta, que no hace ruido. Los pasos son silenciosos porque hay una alfombra toda verde en su casa. Pero, aunque no hubiera una alfombra, estoy seguro de que ella tampoco haría ruido. María Elena no es ruidosa. Ni para hablar ni para moverse.

     Y me despido. Con todas las esperanzas que me acaba de aconsejar. Con toda esta otra maravilla de nuestro encuentro, no dejará de resultarme sorprendente por el resto de mi vida.



(*) artículo aparecido en blog: "El mono de la Tinta"

Quieren derogar la Ley del Libro... defenderla, es defender NUESTRA CULTURA

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