COMUNICADO DE PRENSA MAYO/2026
El Comite del Premio Nacional y Latinoamericano de literatura infantil y juvenil LA HORMIGUITA VIAJERA, ha decidido en forma unánime otorgar el PREMIO LA HORMIGUITA VIAJERA en la Edición 2026, en grado de HONOR a la LIBRERÍA HERNÁNDEZ, por su trayectoría institucional al servicio de la buena lectura, la defensa de la libertad de opinión, por haber sostenido los derechos de los hombres y mujeres a poder elegir, y leer según su propio entender y pensar. En este año, que los argentinos defendemos la MEMORIA, al cumplirse 50 años del Golpe de Estado, que dio como resultado la más brutal Dictadura Cívico Militar, es nuestro deber como distinción e institución (Biblioteca Popular Madre Teresa de Virrey del Pino), mostrar y reconocer a la LIBRERÍA HERNÁNDEZ, ante la comunidad toda y en especial ante las jóvenes generaciones, el valor que tiene el compromiso para con las ideas y los seres humanos para construir una sociedad de lectores, con libertad ante el hecho estético y de opinión, donde se pueda elegir, debatir ideas, y construir pensamiento y opinión. A la familia Hernández, a todos ellos y a la memoria de Damián Carlos Hernández, que junto a su esposa Emilce García fundaron en 1956, este paraíso de las letras, va este reconocimiento nacido desde una Biblioteca Popular, que sabe que sólo el trabajo colectivo y en libertad, con respeto por el prójimo, puede dar frutos. Con un sentimiento de orgullo nacional, es que otorgamos la distinción a todo este equipo de trabajo profesional, que han logrado plasmar una verdadera INSTITUCIÓN como fuera y es la LIBRERÍA HERNÁNDEZ de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
FELICITACIONES Y GRACIAS.
Extracto del artículo periodístico aparecido en el sitio eldiarioar.com: "....El 28 de enero de 1977, cerca de las siete de la tarde, suena el teléfono en Corrientes 1436.
–Librería Hernández.
–Hola, Eduardo –saluda Damián Carlos Hernández.
–¿Eduardo?
–Tenemos visitas, en este momento no podemos atenderlo –responde Eduardo Mora y corta.
Efectivos de la Seccional Quinta irrumpen en la librería. Remueven libros y retienen testigos. Damián Carlos y Emilce, desde Comodoro Rivadavia, vuelan a Aeroparque. Observan su hija Ana María y su marido, Eduardo Mora, encargado del local. Marisú está en Boedo, en un cumpleaños. “Quedás detenido por vender libros de izquierda”, le dicen a Mora. Ese día secuestran unos 8 mil ejemplares. Entonces, bajan al sótano.
Llegan a la enorme estantería, antigua y cargada de libros. Corren algunos volúmenes y ven, al fondo, una pared de cartón. No sospechan. Clausuran el local y se llevan a Eduardo.
Nadie en la familia imagina que la detención de Eduardo se va a prolongar. Durante años, casi no se habla de esos seis meses en las cárceles de Devoto, La Plata y Caseros. Se enterarán años después de algunas cosas que vivió en libros que se escribieron. Esa tarde lo detienen. Un mes y medio más tarde, tras un segundo allanamiento el 18 de marzo, lo sacan de la comisaría y lo llevan nuevamente a la librería. Alguien había denunciado la existencia de un “sótano escondido”.
Esta vez, los policías destruyen la estantería. Detrás aparecen pilas y pilas de libros. “Enloquecen”. Se llevan un ejemplar de cada título. El resto queda ahí. Eran unos 235 mil ejemplares.
Entre ellos, El peronismo, de Gonzalo Cárdenas (Ediciones Cepe); Formaciones económicas precapitalistas, de Karl Marx (Polémica); Testigos de China, de Bernardo Kordon y otros (Carlos Pérez Editor); Literatura y cultura popular, de Antonio Gramsci (Cuadernos de Cultura Revolucionaria); entre muchos otros.
Esa tarde del 28 de enero, Ana María —embarazada— se queda sola. Busca a su hermana y vuelven a su casa. Carlos Damián y Emilce regresan y se refugian en lo de la “tía Yolanda”, amiga de confianza.
El 8 de febrero, en su Fiat 1600 rojo, Marisú pasa a buscar a su padre y lo lleva hacia el puerto para exiliarse en Uruguay.
–Esperá –dice él–. Llevame por Corrientes.
Desde el auto en movimiento, miran la librería clausurada. Siguen en silencio hasta el puerto.
La librería vuelve a abrir a fines de 1977, con el sótano clausurado. La administración queda en manos de Ecequiel Leder Kremer, ex pareja de Marisú y padre de Mariana, que le da una impronta adaptada a la época. “Para mis viejos era importante que esto se mantuviera. Y así lo hicimos”, dice Marisú.
El matrimonio se instala en Montevideo. En Argentina desaparecían muchos de sus amigos. Hernández enferma. Le diagnostican un cáncer de estómago que arrastra hasta su muerte, en 1987. Tenía 63 años.
“No pudieron con los libros”...."
Comité del Premio Nacional y Latinoamericano de LIJ: La Hormiguita Viajera.
Biblioteca Popular Madre Teresa de Virrey del Pino, La Matanza, BUENOS AIRES, ARGENTINA.
Mayo/2026


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