Hermoso recuerdo de María Elena Walsh, gracias Hormiguita Maestra de Maestros Berta Susana Brunfman por compartirlo...
Un poema de María Elena Walsh , siempre recordada y presente.
En él rescata esos sentimientos qye cada uno de nosotros guarda en su corazón. Esos que por ser irreemplazables recordamos al arribar a los lugares donde pudimos vivir las horas de la inocencia.
Hoy, se cumple un nuevo aniversario de su nacimiento.
Voy a contarles lo que había
entonces en Ramos Mejía.
Había olor a tía,
veredas de ladrillo con pastito
y, tras la celosía,
un viejo organillero con monito.
Y había por los caminos
muchísimos fideos finos.
Había un cielo entero
por donde navegaban las hamacas
y leche que el lechero
traía, no en botella sino en vaca.
Había lluvia en tinas
y patios con ranitas adivinas,
y una gallina clueca
mirándonos con ojos de muñeca.
Había a cada rato
un gato navegando en un zapato,
y había en la cocina
una mamá jugando con harina.

